¿Tiene una cafetería la tienda de comestibles de su vecindario? ¿Un bar de jugos o vinos? ¿Tiene áreas especiales donde ofrecen comidas listas para llevar a casa para disfrutar en familia?

¿Presta su tienda servicios para que pueda ahorrar tiempo, como un programa de pedidos anticipados que puede retirar o hacer que le envíen a casa?

O quizá use un plan de pedido y entrega de comidas en línea que le ofrece ingredientes frescos en porciones perfectamente equilibradas que puede cocinar rápidamente por las noches sin demasiada preparación.

¿Usa alguna aplicación de asistente por voz para hacer sus pedidos de comestibles?

Las innovaciones en los alimentos envasados, las tiendas de comestibles y el comercio electrónico ayudan a los compradores a tener acceso a opciones más amplias de productos frescos, y no la antigua oferta limitada de productos envasados, congelados o procesados.

Pero esta conveniencia tiene un costo alto. Según el Departamento de Agricultura de los EE. UU., los estadounidenses gastan en promedio un 6 por ciento aproximadamente de su presupuesto en alimentos. Y este gasto es únicamente en la compra de comestibles. Los estadounidenses gastan otro 5 por ciento de sus ingresos en comer fuera de casa.

Aproveche al máximo el dinero que gasta en la tienda de comestibles

Hay investigaciones que sugieren que una dieta sana cuesta solo unos $1.50 más por día que seguir una dieta que no lo es. Las siguientes son algunas de las cosas que hacen los compradores avezados para aprovechar al máximo su dinero.

Comprar frutas y verduras enteras. Si compra productos previamente cortados, paga más. Puede ahorrar dinero si los corta usted mismo. Pique una vez y disfrute toda la semana. Guarde sus verduras picadas en bolsas selladas en el refrigerador y tendrá los ingredientes para una comida listos cuando los necesite.

Revisar los precios por unidad. Compare los precios por unidad (precio por libra o por onza) para encontrar las mejores ofertas. Comprar al por mayor por lo general es más económico que comprar artículos individuales. Elija alimentos que no se echen a perder fácilmente, como granos integrales. Y no olvide anotar la fecha de compra o de vencimiento.

Reducir el desperdicio al mínimo. No sea parte de la estadística: en Estados Unidos se desperdicia hasta un 40 por ciento de la comida. Compre únicamente los alimentos perecederos que puede consumir antes de que se echen a perder.

Buscar nuevas formas de comprar proteínas. Pruebe con un pollo entero en lugar de presas individuales. Pruebe con pescados y mariscos en lata, y otras fuentes de proteínas económicas, como lentejas, frijoles y huevos.

Comprar ingredientes, no comidas preparadas. Los paquetes tan bonitos y brillantes pueden ser tentadores y prácticos. Pero los alimentos envasados y procesados suelen costar más y pueden contener grandes cantidades de sal, grasas y azúcar. Además de sus precios más elevados, las comidas preparadas también pueden contener porciones más pequeñas que pueden no ser suficientes para las familias que están en crecimiento.

Comprar la marca de la tienda. Muchas tiendas ofrecen su propia línea de alimentos envasados. Puede ahorrar dinero sin sacrificar calidad si evita las primeras marcas.

Tener un plan. Revise sus alacenas todas las semanas para ver qué necesita. Combine los alimentos que ya tiene con artículos en oferta o con precios especiales para planificar su menú. ¿Necesita inspiración? Busque en sus blogs de recetas, sitios de cocina y publicaciones favoritas recetas que se adapten a un estilo de cocina que se ajuste al presupuesto.

Comprar en las afueras. Compre en las afueras, cerca de donde se producen las frutas y verduras, las carnes, los lácteos y panificados, para evitar la tentación de comprar porque están exhibidos de forma bonita y comprar alimentos procesados costosos o poco saludables.

Comprar productos de temporada. Compre frutas y verduras frescas, en la época en que se cosechan. Visite los mercados de productores si no están disponibles en su tienda de comestibles. Compre solo lo que necesita.

Evitar el pasillo de las bebidas cola. Compre un filtro de agua o tome agua del grifo. Si quiere algo con más espíritu, añádale una rodaja de lima o limón.

Respetar su lista. No se deje tentar por un exhibidor de pasteles. Le dedicó tiempo a planificar su lista de compras, respétela. Y recuerde este consejo sabio: nunca vaya de compras con hambre.

Que vivan los cupones. Olvide el periódico del domingo. Mire en línea las ofertas de su tienda favorita antes de salir o use las aplicaciones móviles o los cupones de la tienda, pensados para ayudarle a ahorrar.

El mundo en constante cambio de las compras de comestibles ofrece mejor acceso a una variedad más amplia de alimentos locales y saludables. Y aunque a veces deba usar las opciones convenientes pero costosas, los beneficios de un estilo de vida más saludable son invaluables.

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