Los analgésicos de venta libre pueden ser seguros y eficaces, si se los toma según las indicaciones.

Cuando la migraña ataca, el dolor puede ser insoportable. La hija de 11 años de Stephanie Hutchinson toma medicamentos recetados para sus migrañas recurrentes, pero una vez sufrió una y se había quedado sin medicamentos. Un especialista le recomendó que probara un medicamento de venta libre para la migraña.

El medicamento tenía una advertencia que decía que solo era para mayores de 12 años. De todas maneras, Stephanie le dio la medicación a su hija con la esperanza de encontrar algo de alivio.

Su hija enseguida tuvo una reacción a la cafeína y aspirina del medicamento de venta libre. Su ritmo cardíaco elevado volvió a los valores normales dos días después, pero la experiencia las asustó a las dos.

Su médico de cabecera le dijo a Stephanie que no le diera a su hija productos con aspirina hasta que tuviera al menos 16 años.

Lea la letra chica: las etiquetas contienen información importante

Algunas personas ni siquiera piensan en mirar las etiquetas de advertencia de los medicamentos de venta libre. Creen que son seguros y que se pueden tomar porque no son medicamentos con receta.

Pero Buki Fabusiwa, farmacéutico clínico de la cobertura Blue Cross and Blue Shield, advierte que las personas necesitan tomar en serio las advertencias de las etiquetas de los medicamentos de venta libre.

Fabusiwa advierte que "hay que entender que un medicamento, sea recetado o de venta libre, es un producto químico que provoca cambios en el cuerpo y que siempre se debería tomar con la precaución debida".

Antes de tomar un medicamento de venta libre, Fabusiwa recomienda lo siguiente:

  • Leer la etiqueta para ver las advertencias del medicamento.
  • Tomar las dosis recomendadas según las indicaciones. Y no tomarlo por más tiempo del que señalan las indicaciones.
  • Consultar con un farmacéutico o médico en caso de tomar otros medicamentos de venta libre y recetados o si tiene problemas de salud.

Advertencia: peligro a la vista

Algunos medicamentos de venta libre pueden provocar problemas si se excede demasiado la dosis o si se los mezcla con otros medicamentos. Y algunas veces, mezclarlos con otros medicamentos puede hacer que termine tomando demasiado.

Por ejemplo, tomar demasiado acetaminofeno puede provocar daños hepáticos. El Tylenol es acetaminofeno. Muchos otros productos de venta libre también pueden contener acetaminofeno, incluidos los medicamentos para la tos, el resfrío y la gripe. Incluso algunos medicamentos para dormir contienen acetaminofeno. Puede tomar accidentalmente demasiado acetaminofeno si toma estos medicamentos en combinación con otros o con Tylenol. Por ejemplo, el jarabe para la tos Dayquil contiene acetaminofeno, así que la persona que toma jarabe para la tos un par de veces al día y también toma Tylenol puede estar en riesgo.

Estos son algunos de los medicamentos de venta libre comunes que pueden causar problemas:

  • El uso prolongado del ibuprofeno puede provocar sangrado estomacal y, en dosis altas, puede dañar los riñones.
  • Las personas con problemas de salud subyacentes como el embarazo o la presión arterial alta tal vez no puedan tomar ciertos medicamentos de venta libre, como los descongestivos.
  • La aspirina, el naproxeno y otros medicamentos antiinflamatorios pueden tener un efecto anticoagulante, especialmente cuando se toman con anticoagulantes como la warfarina, Xarelto, Plavix, Eliquis y otros.
  • Beber alcohol junto con medicamentos de venta libre puede aumentar los posibles efectos adversos. Por ejemplo, tomar Tylenol y beber alcohol puede dañar el hígado.

Los tiempos cambian, las etiquetas también

Hace algunos años, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA, en inglés) emitió una regulación para estandarizar las etiquetas de los medicamentos de venta libre al agregar la etiqueta con información sobre el medicamento. Esta regulación sentó las reglas sobre el contenido y el formato de las etiquetas para que a los consumidores les resulte más fácil leerlas y entenderlas. Por ejemplo, incluir información como los ingredientes activos, los usos y las advertencias en el mismo orden en todas las etiquetas facilita la comparación de medicamentos.

A veces, los medicamentos que solo estaban disponibles con receta médica se ponen a disposición en venta libre. Estos son algunos medicamentos de venta libre y sus advertencias que pueden ser una novedad para algunos consumidores ya que antes solo estaban disponibles con receta.

  • Xyzal, un medicamento antihistamínico para las alergias, que no se debe tomar junto con otros antialérgicos de venta libre como el Benadryl (difenhidramina) o con antialérgicos recetados sin consultar primero con el médico. Xyzal también puede provocar mareos, así que debería evitarlo si está por conducir, usar herramientas o realizar tareas que requieren toda su atención.
  • El antialérgico Flonase puede causar irritación nasal o sangrado. Asegúrese de que su médico o farmacéutico sepan que está tomando esteroides o que tiene una enfermedad del sistema inmunológico.
  • Differin en gel se usa para tratar el acné y puede causar sensibilidad en la piel, así que use siempre protector solar y evite las camas solares. Tenga cuidado al usarlo con otros productos para la piel que puedan secar o irritar la piel.
  • Tomar inhibidores de la bomba de protones (como Nexium, Prevacid o Prilosec) para tratar úlceras y la acidez por un periodo de tiempo prolongado puede aumentar el riesgo de sufrir desequilibrios de los líquidos corporales, infecciones estomacales y fracturas. No use inhibidores de la bomba de protones de venta libre durante más de 14 días sin consultarlo con su médico.

Consejos de seguridad

¿Tiene preguntas sobre algún medicamento de venta libre o sobre sus interacciones? ¿Está tomando medicamentos con receta o más de un tipo de medicamento de venta libre, incluidos los suplementos a base de hierbas? En caso de duda, consulte con su médico o farmacéutico.

Estas son algunas de las cosas que hay que tener en cuenta:

  • Siempre hágale saber a su médico o farmacéutico los medicamentos y suplementos que está tomando.
  • Lea siempre las etiquetas.
  • Mantenga los medicamentos fuera del alcance de los niños y las mascotas.
  • Al medir los medicamentos líquidos, use únicamente la jeringa o la taza dosificadora que venía con el medicamento. Administrar la dosis exacta es especialmente importante en caso de los niños y ancianos, que pueden ser más sensibles a la medicación.