¿Acaba de tener un hijo? ¡Felicidades! Ahora es responsable de la salud y el bienestar de un bebé recién nacido.

Su bebé depende de usted para todo. Comida, pañales y ropa. Y eso es solo el comienzo. Con un bebé recién nacido en su vida, los cambios pueden resultar abrumadores.

Pero ahora es el momento de preparar a su recién nacido para que reciba una atención médica consistente e integral, con un pediatra o médico de familia. Convertir la atención médica preventiva en un hábito es una de las mejores decisiones que puede tomar por su hijo.

Hacen falta pruebas para evaluar la salud de su bebé desde el momento en que nace. La primera es la prueba de APGAR para revisar el estado físico de su bebé y ver si necesita atención médica de emergencia o urgencia.

En general la prueba APGAR se hace a los bebés al minuto de haber nacido, y se repite a los cinco minutos. La prueba APGAR mide cinco factores con puntuaciones de 0, 1 o 2 que suman hasta 10 como puntaje más alto. APGAR es la sigla en inglés de:
    Appearance (apariencia, color de la piel)
    Pulse (pulso, frecuencia cardíaca)
    Grimace response (respuesta gestual, reflejos)
    Activity (actividad, tono muscular)
    Respiration (frecuencia y dificultad respiratoria)

Los padres de un recién nacido deben recordar que esta prueba sirve para ayudar a los profesionales médicos a evaluar las necesidades inmediatas de un recién nacido. No es determinante en cuanto a la salud de largo plazo del bebé, ni de su comportamiento, habilidades intelectuales o personalidad.

Muchos bebés recién nacidos y sus madres vuelven a casa del hospital 24 horas después del nacimiento. Y las mamás y papás de recién nacidos suelen no estar seguros de cuándo es importante llamar al médico.

El Dr. Jerald Zarin, un pediatra y director médico en Blue Cross and Blue Shield, dice que se debe llamar al médico si el bebé: 

  • Tiene problemas para respirar.
  • Llora mucho.
  • No orina.
  • Tiene problemas para defecar.
  • Tiene fiebre (medida con un termómetro rectal). En el caso de los bebés de menos de 3 meses, llame al médico si la temperatura rectal es superior a 100.4. En el caso de los bebés de más de 3 meses, consulte con su médico si la temperatura supera los 102 grados.
  • Hace algo que genera preocupación en padres primerizos.

Otro cambio al que se le debe prestar atención: muchos bebés presentan signos de ictericia alrededor de los dos a cinco días posteriores al nacimiento. La ictericia es una enfermedad que se manifiesta debido a que el hígado no procesa la bilirrubina, un pigmento en la sangre de los recién nacidos, que debe eliminar el organismo luego del nacimiento.

La ictericia se manifiesta como una tonalidad amarillenta en la piel y en la esclerótica. Suele durar alrededor de dos semanas, o hasta aproximadamente seis en bebés a los que se amamanta, y luego desaparece sola.

Pero la ictericia no siempre desaparece sola. Los altos niveles de bilirrubina pueden causar daños en el cerebro, pérdida de la audición y otros problemas.

Para revisar a su bebé, presione delicadamente la punta de su dedo contra la frente o la nariz del bebé bajo una luz natural o fluorescente. La piel normal se pondrá blanca al ejercer presión sobre ella. Pero si luce amarillenta, llame al médico de su bebé. Es posible que esta prueba no funcione tan bien con bebés cuya piel es más oscura.

Es importante tener vigente la cobertura de atención médica de su bebé. Busque un médico con el cual se sienta cómodo.

Al no saltarse ninguna de las consultas médicas programadas y hacerle aplicar a su bebé todas las vacunas, está ayudando a su hijo a tener una vida saludable desde el comienzo.

Si desea obtener más información sobre cómo gozar de buena salud a través de la atención médica preventiva, obtenga nuestras recomendaciones de bienestar para adultos y niños.