¿Está preparado para algunas buenas noticias acerca del sobrepeso y la obesidad infantil? Las tasas están disminuyendo o manteniéndose por primera vez desde que Ronald Reagan ocupaba el Despacho Oval en la Casa Blanca.

La proporción de niños con sobrepeso con edades comprendidas entre los 2 y 5 años ha bajado a menos de un 10 por ciento. Y la tasa de obesidad entre niños de 6 a 11 años, tras muchos años en aumento, se mantiene estable en un 18 por ciento.

¿Por qué están mejorando estas tasas? Es gracias a los padres. Los padres son responsables de lo que comen sus hijos, de cuánto comen y de qué ejercicio y actividad hacen.

Cuando los padres se aseguran de que sus hijos tengan menús saludables y con porciones correctas, se vuelven parte de la solución, lo que lleva a que las tasas de obesidad infantil bajen.

Como muchas otras intervenciones en la infancia temprana, lo mejor será identificar cuanto antes que un niño tiene un problema de peso y ayudarle. Pero en ocasiones los padres tardan en aceptar que su hijo puede tener un problema de peso.

¿Qué significa exactamente sobrepeso?

¿Qué cuenta como sobrepeso? El sobrepeso y la obesidad se definen en términos de índice de masa corporal (BMI, en inglés), que se calcula con una fórmula que usa el peso y la altura.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), sobrepeso significa tener un BMI igual o superior al 85.° percentil y por debajo del 95.° percentil para niños y adolescentes de la misma edad y sexo.

Los niños son generalmente considerados obesos cuando su BMI es igual o superior al 95.° percentil que el de otros de su misma edad y sexo.

¿Cómo puede ayudarlo el medir su Índice de masa corporal (BMI)?

Algunas conversaciones sobre el peso pueden resultar difíciles. A Kammer Hufnagle, madre de dos niños, le preocupa que el médico de sus hijos le preste demasiada atención al índice BMI.

"Nunca ha sido una cuestión de si son activos o no", dice Hufnagle. "Siempre han sido activos y han practicado deporte. Siempre han estado en lo más alto de la tabla en cuanto a altura y peso. Así que cuando vamos al médico, nos hace muchas preguntas sobre lo que hacen y lo que comen. Parece que quiere decir que tienen sobrepeso".

Algunos padres piensan que el índice BMI pone una falsa etiqueta de "gordo" a los niños. Rachelle Johnston explica que su pediatra le dijo que su hijo de 5 años tenía un BMI demasiado alto delante de él. "Ahora le cuenta a todo el mundo que el médico le dijo que está gordo", explica.

Una atleta de escuela secundaria de Indiana (esta página solo está disponible en inglés) salió en las noticias hace poco cuando se negó a calcular su BMI para un trabajo del colegio. Dijo que el método estaba desactualizado y que llevaría a sus compañeras de clase a tener baja autoestima.

¿Es esto cierto? Según el doctor Jerald Zarin, pediatra y director médico de Blue Cross and Blue Shield, el BMI es el mejor punto de partida. "Aunque el BMI no es perfecto y tan solo es válido a partir de los 2 o 3 años, es lo mejor que tenemos", aclara.

El Dr. Zarin dice que el BMI es útil para medir la cantidad de grasa en la mayoría de los niños. Pero en los casos en que el niño es un atleta con una gran cantidad de masa muscular, el BMI puede no resultar muy útil, ya que estos niños poseen niveles más altos de masa muscular. Los músculos incrementan el peso sin aumentar la grasa.

El médico de sus hijos puede ayudarle

"Lo mejor es hablar con el pediatra sobre el peso y sobre cómo tratarlo", dice el doctor Zarin. "A diferentes edades se necesitan diferentes tipos de consumo, y la mejor persona para ayudar con esto es su pediatra".

"Es importante que la familia coma sano en todas las franjas de edad y que vigile cuánta comida rápida y comida chatarra consume", añade.

Durante un control, el pediatra o especialista en medicina para la familia medirá la altura y el peso de su hijo y quizás le ofrezca consejos sobre nutrición y un peso saludable.

El médico también puede ofrecerle otros exámenes preventivos, como pruebas y asesoramiento para la obesidad.

Estos servicios de prevención pueden estar incluidos sin costo alguno como un beneficio de su seguro de gastos médicos cuando estos servicios son prestados por un médico que participa en la red de su seguro de gastos médicos.*

¿Qué pueden hacer los padres?

Ayudar a su familia a mantener un estilo de vida saludable requiere algo más que una breve charla en el consultorio de su médico.

Nicki Burke, directora ejecutiva de ProActive Kids (esta página solo está disponible en inglés), dice que su organización comenzó educando a familias con hijos con sobrepeso cuando su marido, médico, se dio cuenta de que las familias necesitaban más información y asesoramiento que lo que una visita anual al médico podría ofrecer.

Algunas familias se enfrentan a diferentes desafíos para llevar una vida saludable, como la falta de acceso a comida fresca, la escasa disponibilidad de lugares seguros donde realizar ejercicio, entre otros obstáculos. Pero Burke cree que hay un problema que todas las familias pueden solucionar: el tamaño de las porciones.

En algunos casos, debido a una apretada agenda o a falta de tiempo para preparar la comida, los padres dan a sus hijos acceso ilimitado a refrigerios. No se trata de frutas ni verduras, sino de comidas procesadas en paquetes extragrandes.

¿Cómo pueden mejorar esto los padres? "Los niños aprenden con el ejemplo", dice Burke. "Los padres necesitan ser un buen modelo a seguir. Hay una gran variedad de recursos ahí fuera. Padres e hijos pueden trabajar juntos para encontrarlos".

¿Necesita ayuda para preparar sus comidas? Le recomendamos estos consejos:

  • Mire la agenda de su familia e intente hacer, por lo menos, tres comidas familiares por semana. Planifique con antelación y cocine comidas que puedan ser congeladas y recalentadas, como sopas o guisos. Los vegetales congelados pueden servir de ayuda en multitud de recetas.
  • Use MyPlate (esta página solo está disponible en inglés) para ayudar a determinar el tamaño de las porciones y elaborar un plan de alimentación saludable.
  • Permita que los niños planeen al menos una comida familiar a la semana. Incluso mejor si no saben cómo prepararla.
  • Intente evitar la comida rápida durante la hora de comer. Use las comidas familiares sencillas como una oportunidad para presentarle a sus hijos alimentos nuevos y saludables.
  • ¿Necesita librarse de lavar los platos una noche? Organice un pícnic, ya sea al aire libre o adentro, con platos de papel y incluidos de plástico.