¿Siente un crujido en las rodillas cuando sube las escaleras? ¿O quizá el dolor en sus caderas no le permite salir rápido de la cama? Es posible que sea un estallido esporádico de dolor que le recuerde una vieja lesión deportiva.

Usted no está solo en este dolor. La artritis, las lesiones y otras enfermedades pueden causar un daño articular severo a cualquier edad. Si el daño es demasiado serio, el dolor puede interferir en sus actividades diarias.

Los tratamientos no quirúrgicos como la modificación de conductas, el uso de medicamentos y la terapia física son medidas iniciales que lo pueden beneficiar. Pero si no le proporcionan suficiente alivio, la cirugía podría ser una opción. En un reemplazo de rodillas o caderas, los cirujanos sustituyen el hueso y el cartílago dañados por piezas artificiales resistentes.

De hecho, cada vez más estadounidenses se someten a una cirugía de reemplazo de rodillas y caderas. De 2000 a 2010, se registró un incremento del 205 por ciento en la cantidad de pacientes de 45 a 54 años que se sometieron a una cirugía de reemplazo de caderas, en comparación con la década pasada.

¿Qué puede conducir a un reemplazo articular?

¿Por qué tantos pacientes jóvenes están necesitando estas cirugías? El Dr. Arnie Herbstman, cirujano ortopédico y director médico de cobertura de Blue Cross and Blue Shield, comenta que muchos médicos creen que existen dos motivos principales de este aumento.

Herbstman dice: "Tiempo atrás mis pacientes casi siempre tenían al menos 60 o 65 años o más, incluso 90, pero la epidemia de la obesidad y el incremento en la cantidad de personas que practican deportes o se ejercitan han conducido a más cirugías de reemplazo".

Subir o bajar escaleras puede someter a la articulación de la rodilla o cadera a un esfuerzo que supera el doble del peso de una persona. Algunas lesiones pueden sumar una carga equivalente a cinco veces el peso de una persona. Cuando las personas tienen sobrepeso, el esfuerzo al que están sometidas las articulaciones es aun mayor.

Del lado opuesto de la balanza, algunos "deportistas de fin de semana" pueden estar desgastando sus articulaciones. Ejercitarse en exceso o hacer mucha actividad física en uno o dos días puede aumentar el riesgo de lesión articular.

¿Cómo puede saber si necesita un reemplazo articular?

La cirugía de reemplazo no es la primera medida cuando una persona sufre dolor. Muchos médicos alientan a sus pacientes a perder peso o hacer otros cambios para ver si el dolor disminuye antes de aconsejar la cirugía.

Según el Dr. Herbstman, un paciente podría ser candidato de un reemplazo de rodillas o caderas si el dolor condiciona sus actividades diarias. Además, explica que "una radiografía debe evidenciar que el cartílago de la superficie está desgastado, es decir que no hay ni el más mínimo espacio entre los dos huesos, lo cual es un buen indicador de que es momento de hacer un reemplazo articular".

La buena noticia es que las caderas artificiales actuales pueden soportar más esfuerzo que los modelos antiguos. La tecnología mejorada en los plásticos usados para el reemplazo ayuda a reducir el desgaste.

Los reemplazos de rodillas y caderas también duran más tiempo. "Solíamos decirles a las personas que podían durar de 15 a 20 años", dice el Dr. Herbstman. "Ahora pueden durar 30 años o más". 

El Dr. Herbstman dice que el tiempo de recuperación también ha mejorado. "Diez años atrás, los pacientes permanecían en el hospital cuatro o cinco días. Ahora se someten a una cirugía ambulatoria o permanecen en el hospital uno o dos días. Esto es realmente mejor para el paciente. Cuanto más rápido puedan dejar el hospital, menores son las posibilidades de que contraigan una infección". 

Los pacientes pueden recuperarse en sus hogares con un enfermero en el hogar y un fisioterapeuta a domicilio. Comienzan a caminar el mismo día de la cirugía y a menudo retoman sus actividades habituales en dos a tres meses. Es posible que un médico necesite chequear el reemplazo si aparece una infección.

En comparación con las personas mayores, los pacientes jóvenes que se someten a un reemplazo de caderas suelen tener una mejor salud. Eso mejora las posibilidades de un buen resultado. Sin embargo, operarse cuando uno es joven significa vivir más tiempo con un reemplazo articular.

La cirugía de reemplazo de rodillas y caderas puede ayudar a reducir el dolor, pero no está indicada en todos los casos. Y no todas las personas son buenas candidatas para la cirugía, incluidas aquellas con ciertas enfermedades como la diabetes.

Si está considerando someterse a una, pondere las ventajas y desventajas con su cirujano e infórmese sobre los cambios que puede hacer para reducir la necesidad de una cirugía.

ícono de balanza¿Desea asegurarse de nunca necesitar un reemplazo articular?

Realizar un tipo de ejercicio adecuado y mantener un peso saludable son formas importantes de ayudar a prevenir el daño articular. ¿No está seguro de si su peso está dañando las articulaciones? Consulte su índice de masa corporal (IMC) con esta herramienta (en inglés) de la campaña "Aim for a Healthy Weight" del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre. Si tiene un índice de masa corporal alto, es posible que sea el momento de perder unos kilos.