La presión arterial alta es una de esas enfermedades que pueden desencadenar infinidad de problemas y padecimientos potencialmente mortales.

Cuando la presión arterial está constantemente alta, puede provocar problemas en los riñones, los ojos y el corazón. También puede desencadenar un derrame cerebral. Aproximadamente 75 millones de estadounidenses, 1 de cada 3 adultos, tienen presión arterial.

El lado bueno del asunto es que, normalmente, esta enfermedad se puede prevenir y controlar fácilmente. Percatarse de que padece la enfermedad y tratarla a tiempo puede ayudarle a ahorrar mucho dinero y evitar que su corazón sufra... literalmente.

La presión arterial es la fuerza que aplica la sangre contra las paredes de las arterias. Las arterias transportan la sangre desde el corazón hacia los demás órganos del cuerpo. Si la presión ejercida contra las paredes de las arterias es alta, con el paso del tiempo, tanto las arterias como otros órganos del cuerpo pueden sufrir daños.

Ahora bien, ¿cómo puede saber si tiene presión arterial alta?

El asesino silencioso

La presión arterial alta es conocida como "el asesino silencioso" porque normalmente no presenta signos perceptibles. Es por eso que todas las personas (niños, adolescentes y adultos) deberían acudir a un médico o profesional de la salud para que les revise la presión arterial.

Mediante el uso de un estetoscopio o tensiómetro manual se hace la medición de la presión arterial y se obtienen dos lecturas. La presión sistólica, que es la ejercida contra las paredes de las arterias cuando el corazón late, y la presión diastólica, que es la ejercida contra las paredes de las arterias cuando el corazón descansa entre latido y latido.

Las lecturas se miden en milímetros de mercurio o mmHg. La presión arterial normal para los adultos es una presión sistólica inferior a 120 mm/Hg y una presión diastólica inferior a 80 mmHg, algo que suele representarse como 120/80. La presión arterial se altera cuando uno duerme, cuando se despierta o cuando está emocionado o nervioso.

Si su presión sistólica está en un rango de 120 a 139 y su presión diastólica oscila entre 80 y 90, usted padece de lo que los médicos denominan prehipertensión. Hipertensión es otro término que se usa para hablar de la presión arterial alta.

Si tiene una presión arterial sistólica que va de 140 a 159 y una presión arterial diastólica entre 90 y 99, usted padece de presión arterial alta grado 1. Si la lectura de la presión arterial sistólica supera los 160 y la presión diastólica supera los 100, esto significa que usted tiene presión arterial alta grado 2. Los tres tipos de hipertensión deben tratarse.

Más vale prevenir

Su seguro médico incluye exámenes preventivos* para verificar si su presión arterial es alta y no tienen costo alguno. Si su médico descubre que usted tiene presión arterial alta, debería empezar su tratamiento de forma inmediata.

Puede llevar un registro de su propia presión arterial con los tensiómetros manuales que hay disponibles en varios lugares públicos, tales como farmacias, algunas bibliotecas e incluso su lugar de trabajo.

Implementar pequeños cambios en su estilo de vida puede resultar muy beneficioso para mantener su presión arterial en índices saludables. Tres de los cambios que más suelen recomendarse son estos:

  • Mejorar su dieta: si desea implementar una alimentación que sea saludable para el corazón, lo primero que debe hacer es limitar el consumo de sodio, o sal, en sus comidas. Intente consumir alimentos y aderezos con bajo contenido de sodio y sin sal agregada. Lo ideal es que su ingesta de sodio diaria no supere los 2,300 miligramos (equivalen a una cucharita de té aproximadamente). Las etiquetas nutricionales de los alimentos indican los porcentajes de sodio y de otros componentes por porción. Algunas personas tienen enfermedades que les exigen una restricción de sodio incluso mayor. También es conveniente que reduzca el consumo de carne roja y la ingesta de aceites de palma y de coco, como así también la cantidad de alimentos y bebidas con azúcar. Pruebe el plan de alimentación DASH.
  • Hacer más actividad física: incorporar la actividad física a su rutina puede ayudarle a disminuir la presión arterial y reducir el riesgo de tener otros problemas de salud. Andar en bicicleta, hacer caminatas rápidas, trotar o ejercitarse con otro tipo de actividades aeróbicas puede redundar en increíbles beneficios. Intente hacer, como mínimo, 150 minutos de ejercicios moderados a intensos por semana. Puede hacer sus ejercicios en pequeños incrementos. El National Heart, Lung, and Blood Institute recomienda hacer 10 minutos como mínimo de actividad aeróbica por vez.
  • Limitar el consumo de alcohol y dejar de fumar: beber demasiado alcohol puede aumentar la presión arterial. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) recomiendan que los hombres no beban más de dos tragos por día y que las mujeres se limiten a beber solo uno. Fumar también puede aumentar la presión arterial e incrementa el riesgo de sufrir un ataque cardíaco y un derrame cerebral.

Si tiene presión arterial alta, comience hoy mismo a controlarla para mejorar su calidad de vida. Su cuerpo y sus seres queridos se lo agradecerán.