David Beckham es uno de los jugadores de fútbol más famosos de todos los tiempos. La nadadora Amy Van Dyken ganó seis medallas de oro en dos Olimpiadas. Roy Hibbert ha sido dos veces elegido para el All-Star de la NBA.

Todos tienen asma.

Beckham padece de asma desde pequeño mientras que a Hibbert se le diagnóstico la enfermedad mucho después de haber comenzado su carrera en la NBA.

La natación ayudó a Van Dyken a llevar una vida con asma más activa. "Comencé a nadar cuando tenía 6 años por recomendación del médico. Quería ser normal y subir y bajar las escaleras sin ayuda", dijo Dyken a Consumer Health Day (el contenido de este enlace solo está disponible en inglés).

"Cuando comencé a nadar era pésima pero estaba con mis amigos", dijo. "Fue una actividad fabulosa para mí".

Con la ayuda de su médico, puede llevar una vida activa aunque tenga asma. El ejercicio puede ayudarle a estar saludable y controlar los síntomas.

¿Cuál es la relación entre el ejercicio y el asma?

La actividad física puede provocar un ataque de asma denominado asma inducida por el ejercicio (EIA, en inglés).

Normalmente, la nariz le ayuda a entibiar y humedecer el aire que respira. Pero cuando respira agitadamente por la boca durante una actividad física más exigente, el aire llega a sus pulmones más frío y seco. Eso puede desatar el EIA.

Los expertos dicen que un 90 por ciento de las personas con asma crónica también tienen EIA. Los síntomas del EIA son falta de aire, tos, resuello y opresión en el pecho. Esos síntomas pueden manifestarse durante los primeros minutos del ejercicio o inmediatamente después de haber terminado con el entrenamiento. Pueden durar una hora o más y causar un ataque de asma.

Algunas actividades consecutivas de alta intensidad generan mayor riesgo de desencadenar el EIA. Entre ellas podemos nombrar baloncesto, fútbol, carreras y ciclismo. La actividad física que se practica al aire libre cuando la temperatura es fría y el aire seco, como por ejemplo el esquí de fondo y el patinaje, también causan este padecimiento.

¿Cuáles son algunas de las actividades adecuadas para el asma?

¿Cuáles son los mejores deportes para las personas con asma? Los deportes con períodos de descanso y breves períodos de actividad intensa generan un menor riesgo de desencadenar los síntomas en personas con asma.

Entre ellos se incluyen los deportes en equipo como vóleibol, fútbol, baloncesto, golf, gimnasia, deportes con raqueta y caminatas. Los deportes acuáticos bajo techo como la natación y el buceo también son buenas opciones.

¿Cómo pueden controlar el asma los deportistas?

¿Sabía que en las Olimpiadas de Londres de 2012 alrededor del 8 por ciento de los deportistas sufría asma? De hecho, el problema de salud crónico más común entre los deportistas de las Olimpiadas es el asma.

Los deportistas de fama mundial pueden controlar el asma y usted también. Un estudio (el contenido de este enlace solo está disponible en inglés) de la Universidad de Alberta ofrece una guía para los deportistas asmáticos: un buen calentamiento puede ayudarle a evitar los problemas de respiración durante el ejercicio.

Según la investigación, "los ataques de asma producen un 'período de resistencia' durante el cual las vías respiratorias se vuelven inmunes durante un momento a otro ataque. Como resultado, un calentamiento prolongado y lo suficientemente intenso como para sensibilizar las vías respiratorias, puede permitir a los deportistas completar su competencia o carrera de prueba cronometrada sin sufrir un ataque".

¿Cómo puede reducir el riesgo?

El EIA es un problema de salud crónico que usted puede controlar. Su médico puede darle un medicamento antes de la actividad física para evitar los síntomas. También es importante que siga estos pasos:

  • Antes de ejercitarse, controle su asma con el medidor de flujo respiratorio.
  • Evite entrenar cuando sus síntomas no estén bajo control o cuando esté resfriado o tenga otra infección.
  • Ejercítese en espacios interiores cuando los niveles de contaminación del aire o de los alérgenos aéreos, como el polen, sean elevados.
  • Haga un calentamiento durante varios minutos, estirándose y trotando en el lugar.
  • Cuando el clima es frío, lo mejor es ejercitarse en ambientes interiores. Pero si se ejercita al aire libre, respire por la nariz y cúbrase la boca con un protector.
  • Recurra a los medicamentos de alivio rápido que le recetó su médico si su asma empeora.
  • Luego de entrenar, no se detenga abruptamente. Sino más bien, dedique varios minutos a recuperarse paulatinamente, estirándose y trotando.

Tener asma no significa perderse los beneficios de salud que ofrece un estilo de vida activo. No olvide consultar con su médico cuáles son las mejores actividades para usted si padece asma.