Cómo lidiar con el cáncer: cuídese de manera integral

Cuidarse mientras lucha contra el cáncer implica mucho más que simplemente consultar al médico y seguir tratamientos.

El cáncer cambia todo su cuerpo. Entonces debe cuidarse de manera integral, durante y después del tratamiento.

Esto implica descansar lo suficiente y alimentarse bien. Significa ejercitarse, si puede. Significa ocuparse de los efectos secundarios para poder continuar con su plan de tratamiento. Implica controlar el estrés y aprender a encontrar motivos de alegría en tiempos difíciles. Y también implica encontrar formas de lidiar con el hecho de no saber qué es lo que le espera en el futuro.

Conexión entre el cuerpo y la mente

Su organismo responde a cómo se siente y piensa. Así es que su cuerpo reacciona cuando usted se siente estresado o molesto. Es importante que hable con su médico de manera franca y comparta lo que siente, y si está particularmente ansioso.

Hay varias formas en las que puede cuidar su salud emocional:

  • Exprese lo que siente. Guardarse el estrés y la tristeza puede hacer que se sienta peor. Cuénteles lo que siente a su familia y a sus amigos. Quizá no sepan cómo ayudarle, así que evalúe consultar a su médico, a un consejero o hablar con un guía espiritual o religioso para recibir la ayuda que necesita.
  • Procure encontrar el equilibrio. No es necesario que simule ser feliz cuando no se siente así. Pero concentrarse en lo positivo de su vida puede ayudarle a sentirse mejor. Una buena idea es usar un diario para tener un registro de lo que le hace sentir feliz o en paz. Quizá también deba buscar formas de eliminar de su vida cosas que le generan estrés.
  • Intente ser resiliente. Se puede aprender a tener resiliencia y mejorar con apoyo social, si tiene una actitud positiva con usted, acepta los cambios y trata de mantener las cosas en perspectiva. Un consejero o terapeuta pueden ayudarle.
  • Calme su mente y su cuerpo. Busque formas de relajarse. Pruebe con meditación o escuchando música. La meditación es una forma de tener pensamientos guiados. Hay varias formas de practicarla. Por ejemplo, puede hacerlo mientras ejercita, se estira, está sentado o respira profundamente. También puede probar yoga o tai chi.

Posiblemente su médico le sugiera otras formas de abordar su salud emocional y física. Si tiene signos de depresión, puede servirle acudir a un consejero o tomar medicamentos, o ambos.

Comer bien

Comer bien durante un tratamiento para el cáncer y después de él le ayudará a sentirse más fuerte y en mejores condiciones para tolerar el tratamiento. También contribuye a una mejor recuperación.

Es posible que necesite más proteínas y calorías, o probar con alimentos fáciles de masticar y tragar. Si tiene problemas para mantener su peso, coma una comida ligera o un bocadillo cada pocas horas. Elija alimentos con alto contenido de calorías y proteína. Un nutricionista puede ayudarle con cualquier modificación que necesite hacer en su dieta.

Los tratamientos contra el cáncer están diseñados para matar las células cancerígenas, pero pueden tener efectos secundarios como náuseas, que pueden ocasionar problemas de alimentación. Pida ayuda a su médico y pruebe con estos consejos:

  • Evite las comidas con olores fuertes
  • Enjuáguese la boca para eliminar la sensación de sabor desagradable.
  • Pruebe comidas nuevas.
  • Use ropa holgada.
  • Distráigase con el televisor o escuchando música.

Encuentre la calma antes de dormirse

A algunas personas el yoga les ayuda a relajarse para poder dormir mejor. Otras personas prefieren los ejercicios de respiración.

Le ofrecemos algunos otros consejos para dormir mejor durante y después del tratamiento:

  • Pruebe armar listas que le ayuden a olvidarse de lo que le preocupa.
  • Evite las bebidas con cafeína entre seis y ocho horas antes de acostarse.
  • Procure que la temperatura de su habitación no sea ni demasiado alta ni demasiado baja.
  • Evite el alcohol.
  • Pruebe tomar té sin cafeína o alguna otra bebida tibia antes de acostarse. Pero no beba demasiado líquido cerca de la hora de dormir.
  • Procure tener la rutina de acostarse todos los días a la misma hora.

Mantenga los buenos hábitos

Comer una dieta balanceada y sana, y descansar lo suficiente es un buen comienzo. Hay otras cosas que puede hacer para mantener su salud mental y física. Hacer todo el ejercicio que pueda es otro hábito bueno importante.

A algunas personas les resulta beneficioso asistir a grupos de apoyo en forma regular. Los grupos de apoyo ayudan a los sobrevivientes de cáncer a compartir sus experiencias y a forjar amistades. Participar en grupos puede ayudar a romper con el aislamiento y ofrecer seguridad y sugerencias que le permitan lidiar mejor con la enfermedad.

También puede ayudar el hecho de que tenga una rutina. Y participar de actividades que disfruta puede ayudarle a sentirse mejor.

Los siguientes son otros hábitos que es bueno que incorpore:

  • Procure enfrentar los retos en lugar de evitarlos.
  • Siempre mire los problemas en perspectiva. Mire hacia adelante y piense en cuánto mejor puede ser el futuro.
  • Ármese una red de contención. Aprenda a aceptar ayuda. Su familia y sus amigos pueden ayudarle a lograr resiliencia.
  • Cuando se sienta mejor, analice sumarse a una organización civil o un grupo religioso que hagan trabajo solidario.