Los virus y las bacterias causan muchos tipos de enfermedades en la zona de la cabeza, la garganta y los pulmones. Y algunos de estos padecimientos pueden presentar síntomas parecidos. Por eso es complicado saber exactamente cuál es el problema y lo que usted debería hacer.

Hay muchas enfermedades respiratorias que pueden ser entre leves y graves. Entre ellas están estas: resfrío, gripe, neumonía, faringitis estreptocócica, anginas, bronquitis, virus respiratorio sincitial, bronquiolitis, pleuritis, sinusitis, amigdalitis, laringitis, rinitis, faringitis y otras.

¿Cómo puede saber lo que padece cuando los síntomas son tan similares? ¿Y cómo decide qué enfermedades tratar en su casa? ¿Cuál de ellas necesita atención médica? ¿Y por cuál es necesario ir a un centro de atención médica inmediata o a una sala de emergencias (ER, en inglés)?

La Dra. Elif Oker, directora médica de Blue Cross and Blue Shield, comenta que hay consejos útiles para que la gente entienda los signos complejos de los problemas de salud que pueden aparecer en la zona de la cabeza, los pulmones y la garganta. Pero dice que la mejor fuente de información es su médico.

Cuidados en su casa

Cuando las enfermedades no son tan graves, muchas personas tratan los síntomas por su cuenta. Las infecciones comunes en la cabeza, la garganta y los pulmones pueden causar dolores, escalofríos, congestión nasal, fiebre, estornudos, sudoración y tos. No es broma, pero tampoco está en riesgo su vida.

Hacer reposo, tomar mucho líquido y recurrir a medicamentos de venta libre para aliviar los síntomas son recursos más que suficientes para problemas como el resfrío, la bronquitis, la gripe, las anginas y la sinusitis. La enfermedad seguirá su curso durante cinco a 10 días.

En qué momento tiene que llamar al médico

Si los síntomas no mejoran después de dos semanas, es hora de que acuda a un médico.

Algunos problemas respiratorios son causados por una infección bacteriana. En estos casos, tendrá que tomar un antibiótico para curar la infección.

Y también es una buena idea llamar a su médico si usted o un ser querido tienen estos síntomas:

  • Tos con sangre o mucosidad de color verde
  • Tos muy fuerte que podría ser anginas
  • Respiración sibilante
  • Problemas para respirar, falta de aire o agitación
  • Dolor o presión en el pecho
  • Confusión
  • Labios o uñas de color rojizo
  • Fiebre alta (en adultos, más de 103 °F. En bebés de menos de 3 meses, temperatura rectal mayor a 100.4. En bebés mayores de 3 meses, temperatura rectal mayor a 102).
  • Convulsiones por la fiebre (por lo general, esto afecta a los niños)
  • Fiebre o tos que se agrava o no se va
  • Fuerte dolor de garganta y nódulos linfáticos sensibles, amígdalas inflamadas en la parte posterior de la garganta y dificultades para tragar

Cuando la atención debe ser inmediata

Usted o un ser querido tienen que ir a la sala de emergencias si presentan estos síntomas:

  • Dificultad para respirar
  • Dolor intenso
  • Sensación de languidez o desorientación
  • Dificultad para tomar líquidos
  • Vómitos
  • Falta de sensibilidad o pérdida de la conciencia

Grupos de alto riesgo

Las personas que probablemente necesiten más atención médica son los niños, los ancianos, las embarazadas y las personas con el sistema inmunológico debilitado.

Las enfermedades respiratorias pueden agravarse rápidamente, especialmente en jóvenes y ancianos. En ellos, el resfrío, la gripe, la neumonía, la inflamación de la garganta por estreptococo y otras enfermedades del pecho y los pulmones necesitan mucha atención.

¿Por qué? El sistema inmunológico en los más jóvenes no está completamente desarrollado. La mayoría de las personas mayores de 65 años tiene un sistema inmunológico que no funciona como solía hacerlo. Y las personas con problemas graves de salud también corren riesgo.

Entre estos grupos, la gripe puede desencadenarse en neumonía, por eso es recomendable que se pongan la vacuna inyectable todos los años. Los médicos también pueden aplicársela a algunos de estos grupos de riesgo para que no contraigan neumonía.

La prevención es la mejor cura

La Dra. Oker nos recuerda los pasos que tenemos que seguir para estar saludables durante la temporada de resfríos y gripe.

"Hay muchos problemas respiratorios que se pueden prevenir sencillamente al lavarse las manos con frecuencia y cubrirse la nariz y la boca al toser o estornudar", cuenta la Dra. Oker. "Las posibilidades de contraer una enfermedad respiratoria disminuyen si no se toca los ojos, la boca o la nariz".