Se trata de un momento que Andrés Flores Fioravanti, MPH, no olvidará jamás: en una reunión para madres de la comunidad latina cuyos niños padecen asma, una disertante invitada le dijo al grupo que su hijo adolescente había sido diagnosticado con la enfermedad pulmonar incurable a los 4, pero que nunca le había dado los medicamentos que le habían indicado para tratarla.

En lugar de ello, explicó con orgullo que se apoyaba en su profunda fe cristiana y en la oración.

El dilema al que se enfrentaba Fioravanti, un experto en asma que trabaja con la American Lung Association of the Upper Midwest, era no saber si interrumpir en ese mismo instante a la mamá y disentir con ella respecto de la importancia de los medicamentos o esperar su turno para hablar y hacerlo de una manera que no la avergonzara ni la hiciera sentir que le restaba importancia a su fe y cultura.

Optó por la segunda opción.

"Al final del programa, reuní todos los comentarios que denotaban falta de información y los aclaré, pero generalicé para que mis explicaciones no se percibieran como que iban dirigidas solo a ciertas personas", dijo. "De esta manera, esas mamás no se sienten agredidas y pueden recibir sin inconvenientes la información sobre el tratamiento adecuado".

Los profesionales de la salud como Fioravanti, que trabajan con poblaciones multiculturales, a menudo se encuentran en una encrucijada entre las tradiciones culturales y la medicina moderna. Es una posición difícil. Los profesionales de la salud quieren que sus pacientes cumplan al pie de la letra todo el plan de tratamiento, desde la implementación de cambios en el hogar hasta la administración de los medicamentos diarios y de rápida acción, pero sin causar su distanciamiento por ignorar o denostar las tradiciones que han pasado de generación en generación.

Estas no son confrontaciones inusuales para los profesionales de la salud. Tenga en cuenta estos datos sobre el asma:

Dado el predominio del asma entre ciertos grupos étnicos, ¿cómo hacen los profesionales de la salud para elaborar un plan de tratamiento eficaz que tenga en cuenta las necesidades de cada cultura? Partiendo de intereses comunes, dice Fioravanti.

Suele contarles a las personas de su público acerca de su niñez en Costa Rica, cuando su hermana recibió un Chihuahua por la creencia tradicional que tienen algunas culturas latinas de que los perros pueden curar el asma "absorbiendo" la enfermedad de sus dueños. Ahora que Fioravanti tiene un hijo con asma, le dice a las familias que no cree en la teoría del Chihuahua pero sí reza para que su hijo se sienta bien y, al mismo tiempo, se apoya en el tratamiento con medicamentos recetados.

"Les digo que si creen que Dios les está ayudando, yo no tengo dudas de que está obrando", dijo. "Pero al mismo tiempo, les hago ver que Dios nos está ayudando a proporcionarles este medicamento que se comprobó que les ayuda si lo toman todos los días".

Demuéstreles de manera práctica

Kristina Gutierrez-Barela, MD, es una pediatra que trabaja en ABQ Health Partners en Rio Rancho, New Mexico, a las afueras de Albuquerque. Los pacientes son principalmente hispanos, indígenas estadounidenses y caucásicos, lo cual refleja la estructura demográfica del área. El área metropolitana está conformada por aproximadamente un 49 por ciento de hispanos/latinos, casi un 40 por ciento de caucásicos y un poco más del 5 por ciento de indígenas estadounidenses o nativos de Alaska.

La Dra. Gutierrez-Barela, una mexicoestadounidense que habla español con fluidez, suele atender a pacientes que solo hablan español o indígenas estadounidenses que hacen una travesía de entre 30 a 50 millas desde sus pueblos hasta el consultorio. Para ella es muy importante que todos los pacientes a los que atiende se sientan cómodos y respetados, independientemente de cuál sea su cultura. Eso ayuda a motivarlos para que cumplan al pie de la letra su seguro de gastos médicos.

"Soy bilingüe, por lo que puedo hablarles a mis pacientes hispanoparlantes en su propio idioma", dice. "Quiero proporcionarles la información y los manuales que necesitan y explicarles todo en el idioma que ellos entienden. Verifico que tengamos en español todo el material que tenemos en inglés".

Cuando se entera de que en determinado hogar se tiene una costumbre que no contribuye a un buen tratamiento médico contra el asma, como por ejemplo, usar estufas a leña o tratar dicho padecimiento con un remedio casero a base de hierbas, ella trata de mostrarse calmada ante la situación y ofrece delicadamente alternativas sin juzgar a las personas. También considera efectivo hacer la prueba de función pulmonar antes y después de administrar el medicamento para demostrar el efecto del tratamiento.

"Un miembro de la familia puede tener otra opinión respecto del tratamiento, pero la importancia de mi trabajo y el éxito de nuestra profesión residen en la relación médico-paciente", dice. "Muchos de nuestros pacientes confían en mí, por lo que son mucho más propensos a seguir mis consejos.

"Tratamos de enfocarnos exclusivamente en el paciente. Esto no es una cuestión de imponerme al paciente diciéndole lo que debe hacer, sino más bien de considerar los obstáculos que impiden que tanto él/ella como su familia acepten la realidad del asma y el medicamento para tratarla".

La cultura rural

James A. Lewis, MD, pediatra en Cherokee Nation W.W. Hastings Health Center en Tahlequah, Oklahoma, también atiende a la población de indígenas estadounidenses. Él ha descubierto que el tratamiento contra el asma que receta se ve afectado mucho más por la zona rural misma que por la cultura. A los pacientes les puede resultar difícil acudir a consulta y a él, corroborar que estén siguiendo al pie de la letra su plan de tratamiento. Suelen sacar sus propias conclusiones en lugar de recorrer el trayecto hasta su consultorio.

"No hay una gran diferencia entre los pacientes de la zona rural de Oklahoma y los de Cherokee", dice el Dr. Lewis. "El mayor problema al que me enfrento es lograr que sigan mis indicaciones y poder constatar que estén tomando los medicamentos de control. Muy a menudo, estos pacientes solo toman sus medicamentos de alivio rápido y cuando están muy mal vienen a la sala de emergencias. Por lo tanto, este comportamiento tiene más que ver con su edad y la zona rural de Oklahoma en la que viven que con el hecho de formar o no formar parte de la comunidad Cherokee".

Él trata de abordar este problema repasando con los pacientes y sus padres la lista de medicamentos, explicándoles cómo usarlos y recalcando cuán importante es cumplir al pie de la letra todo lo recetado. Eso suele ser suficiente para los preadolescentes, pero no para los adolescentes. Se vuelven "tolerantes a los síntomas", explica el Dr. Lewis, lo que significa que no se preocupan ante el mínimo resuello aunque es un indicador propio del asma. De manera que él no los ve hasta que llegan a la sala de emergencias con una crisis de asma, momento en el que les reconviene.

"Les explico que la respiración no es como un auto para el que se puede seleccionar las opciones que se desean", dice. "La respiración no es opcional y debe ser de la mejor calidad posible en todo momento. Lo que importa es que tomen conciencia de la situación, pero nadie quiere admitir que es diferente".

Una de las medidas que toma Blue Cross and Blue Shield of Montana para lidiar con el asma es formar asociaciones con profesionales de la salud con el fin de apoyar las iniciativas orientadas a mejorar el tratamiento de esta enfermedad. Averigüe más sobre la iniciativa en bcbsmt.com/taking-on-asthma.